Agustí Centelles i Ossó (Valencia, 1909 – Barcelona, 1 de diciembre de 1985), fue un fotógrafo valenciano, que vivió en Cataluña desde temprana edad. Está considerado uno de los iniciadores del fotoperiodismo en España y algunos han llegado a denominarle el Robert Capa catalán.
Entró a trabajar como aprendiz en 1924 en el taller fotográfico de Ramón Baños donde aprendió la técnica del retrato. Unos años más tarde se convirtió en ayudante de Josep Badosa quien le introdujo en el fotoperiodismo. En 1934 se independizó y colaboró en periódicos como La Publicitat, Diari de Barcelona, Última hora o La Vanguardia.
Al iniciarse la Guerra civil fue destinado al frente de Aragón y se dedicó a realizar reportajes sobre las tropas en el frente. Realizó reportajes sobre la conquista de Teruel y sobre la batalla de Belchite. Fue también colaborador del Comisariado de propaganda de la Generalidad de Cataluña y fue el encargado del archivo del ejército de Cataluña en Barcelona.
En 1939 se autoexilió a Francia y se llevó consigo los negativos de aquellas imágenes que consideraba más relevantes. Las tropas franquistas requisaron el resto de los negativos que aún se encontraban en su domicilio y que, posteriormente, se trasladaron al Archivo de Salamanca.
Centelles fue el tercer fotógrafo en utilizar una cámara Leica de paso universal que le permitió realizar un tipo de fotografía diferente. Los retratos de Centelles tenían una gran fuerza expresiva dejando a un lado las clásicas fotografías planas, sin relieve, que hasta entonces se realizaban y que estaban, en cierto modo, condicionadas por las cámaras de placas y por la utilización del magnesio. No buscaba tanto la creatividad como mostrar la realidad tal y como era.
En el campo de la fotografía de guerra, realizó imágenes que, además del valor informativo, tenían valor propagandístico, lo que hizo que muchas de ellas fueran portada de los principales periódicos, sobre todo en La Vanguardia